15 de marzo de 2011

Lléname de Tí - Cante Gitano



LLÉNAME DE TÍ
(Cante Gitano)

Quiero respirar tu aire
y beber de tu agua viva
que me limpies con tu sangre
quiero ser yo un alma tuya
y que no me aparte nadie.

Que me limpies con tu sangre
quiero ser yo un alma tuya
y que no me aparte nadie.

Lléname de tí, de tí... de tí
quiero que tu amor inunde mi alma
que tu dulce paz me embriague
con tu fragancia
y quiero sumergirme
Señor bajo tus aguas.

Quiero sentarme en la orilla
de tu mar de maravillas
y perderme en tu mirada
y arrastrado con la oleada
del amor con que tu me amas.

y perderme en tu mirada
y arrastrado con la oleada
del amor con que tu me amas.

Lléname de tí, de tí... de tí
quiero que tu amor inunde mi alma
que tu dulce paz me embriague
con tu fragancia
y quiero sumergirme
Señor bajo tus aguas.

Para la libertad - Homenaje a Miguel Hernández

Dos versiones del mismo tema y de Serrat... En una, el incomparable Miguel Ríos (con traje brillante y todo, pero con una voz y fuerza geniales). Sólo resta  disfrutarlos!!!  Y meditar en la letra de uno de los mejores poetas españolkes dle siglo XX: Miguel Hernández.





Iglesia Y Estado. Qué Piensa La Gente En La Argentina.


15/03/2011

Iglesia Y Estado. Qué Piensa La Gente En La Argentina.

Por Hilario Wynarczyk. (*)
Buenos Aires.

“Usted puede tener tres clases de relaciones con príncipes, gobernadores, y opresores. La primera y peor es que usted los visite a ellos, la segunda y la mejor es que ellos lo visiten a usted, y la tercera y la más segura, que permanezca lejos de ellos, de tal modo que ni usted los vea a ellos ni ellos lo vean a usted”. Abu Hamid Muhammad al-Ghazzali. (**)

Al hablar de laicidad del Estado en la Argentina,  la influencia de la Iglesia Católica Romana es el problema recurrente, enfocado por lo general como una situación de monopolio dentro del campo de fuerzas constituido por el conjunto de las religiones presentes en el país. Al mismo tiempo los líderes evangélicos, sobre todo los conservadores bíblicos (la inmensa mayoría de un colectivo que tal vez supera los cuatro millones de personas), saben que el movimiento religioso que protagonizan es importante, y por momentos parece que algunos de ellos desearían gozar del estatus de actores de un duopolio, en vez de un monopolio.

El punto de origen de este problema de asimetrías se encuentra, desde el punto de vista jurídico,  en la Constitución Nacional. Indica la Carta Magna en el primero de sus artículos que la nación es una República, y en el siguiente, afirma que la República sostiene al culto católico apostólico romano.

Ambas definiciones parecen el resultado de una transacción entre sistemas filosóficos en competencia a la hora de discutir la Constitución en los albores de la segunda mitad del siglo XIX, cada uno con su correlativo andamiaje político. Más tarde la perspectiva se extiende y amplifica en el derecho positivo hasta el artículo 33 del código civil, la Ley de Culto y el Registro Nacional de Cultos, que organizan un estatus jurídico privilegiado para la Iglesia Católica, y un estatus de organizaciones religiosas de segunda clase para las demás.
Dentro de ese panorama tiene sentido preguntar cuál es la opinión del público.

Pocas informaciones tenemos para darle una respuesta a esa pregunta, pero datos recientes, extraídos de la investigación de la Consultora Poliarquía (realizada por encargo del diario La Nación en septiembre del año 2010),  son ilustrativos y brindan algunas pistas para la comprensión de un panorama que demandaría estudios más específicos. Las estadísticas a las que tuve acceso provienen de un artículo firmado por Laura Oliva en la Sección “Enfoques” del diario La Nación del domingo 24 de octubre de 2010. Pero el análisis que aquí expongo es independiente por completo del que hizo esa periodista.

Aunque la encuesta de Poliarquía no nos permite saber si la gente está de acuerdo con la existencia de un estatus jurídico asimétrico en favor del culto católico, pone de manifiesto que tan sólo el 12 % de la muestra consultada  opina a favor de que el Estado le brinde asistencia económica a la Iglesia Católica Romana.

En un punto intermedio, existe un número significativo, del 41%, que  piensa que el Estado debería ayudar a todas las religiones.

En el otro extremo, un 42 % se pronuncia en contra de que el Estado asista con dinero a las religiones.

Para decirlo de un modo breve, esto significa que a la gente consultada en esta muestra no le interesa mayormente que el Estado sostenga religiones. Y, observado en particular, el interés en que el Estado asuma el sostén de la Iglesia Católica Romana es muy escaso (una de cada diez personas consultadas se inclina en esa dirección).

Hasta ahí hablamos de la contribución al sustento económico de un culto determinado, cuya gravitación social depende en realidad de otros nexos históricos con organizaciones del Estado, la sociedad y la cultura, a través de méritos propios bastante claros en el rubro de la educación. Desde esta perspectiva que va más allá de lo jurídico, es notorio por ejemplo, que los obispos de la Iglesia Católica Romana logran una notable presencia crítica en temas de justicia social y han sabido en los últimos tiempos actualizar su lenguaje poniéndolo en consonancia con el paradigma del sistema democrático y la defensa de las instituciones que lo articulan.

Sin embargo los datos de la misma encuesta permiten saber que un alto porcentaje de los consultados está de acuerdo, aunque este acuerdo varía en niveles de intensidad, con la idea de que las autoridades religiosas no deberían intentar influir en lo que la gente vota en las elecciones (78%) ni en las decisiones de gobierno (77%). El dato es llamativo, pese a que ignoramos el formato que realmente tenía la pregunta al ser planteada a los encuestados.

En definitiva, aunque son muy básicas,  estas cifras contribuyen a desacreditar la idea de que en la Argentina existe un poder religioso hegemónico y parecen poner de manifiesto cierto grado de consenso a favor de la clara separación entre las esferas del Estado y la religión.

Si es así, estas informaciones desafían cualquier pretensión de ejercicio de influencias de la religión sobre el Estado y la vida cívica, si está formulada con intenciones hegemónicas, que no distan en última instancia de ser derivaciones de una matriz autoritaria.

Aparentemente habría un espacio abierto en la sociedad para la cooperación entre las religiones y el Estado, en un clima de pluralismo responsable capaz de contribuir a darle una nueva forma a la nación en el curso de su historia.+ (PE)

(*) El autor es doctor en sociología y se especializa en la investigación de temas del campo evangélico.
(**) Cita extraída del libro de José Casanova, “Public religions in the Modern World”, publicado por The University of Chicago Press, 1994. Página 48.
PreNot 9392
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PreNot9392
Disponible en: http://www.ecupres.com.ar/noticias.asp?Articulos_Id=9392

Un día hecho de vidrio - Un futuro cercano?

Al menos para los países del 1er Mundo... No todos tenemos el poder adquisitivo ni las facilidades tecnológicas para ver esto hecho realidad. Para muchos de nuestros países seguirá siendo un sueño "americano", europeo o... ¿de dónde será? Pero mientras tanto, soñemos un poco. 
Las imágenes son lindas y la música relajante...



12 de marzo de 2011

La ira de Dios y la nuestra (1)

 Ciertamente, la ira de Dios viene revelándose desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los seres humanos, que con su maldad obstruyen la verdad. Romanos 1.18 (NVI)


No toda ira es pecado. De hecho, tienes derecho a estar enojado con aquellas cosas por las cuales Dios está enojado. Se llama "ira justa". Tienes el derecho de estar de esta manera hasta la puesta del sol. Necesitas mirar en tu corazón  para descubrir la fuente de su ira. 
No importa si has reprimido tu ira o la has derramado; ambas actitudes son igualmente peligrosas. Probablemente ya sabes estopero la ira equivocada no hace nada bueno para tí o para las demás personas que te rodean. Es hora de dejar que Dios reemplace tu ira con amor.

10 de marzo de 2011

De vez en cuando la Vida... ¿Sabemos usarla?

Perdonen la cursilería... pero no pude evitarlo. Esta canción... ¡simplemente genial! Como tantas canciones del Nano Serrat... ¡Disfrútemosla! (a la canción y a la Vida)


Que la tierra vaya haciendo camino ante tus pasos,
y que el viento sople suave a tus espaldas.
Que el sol brille siempre cálido y fraterno en tu cara.
Que la lluvia caiga suave entre tus campos.
Y hasta tanto nos volvamos a encontrar,
Dios te guarde en la palma de su mano. 
(Antigua bendición Irlandesa)








De vez en cuando la vida
nos besa en la boca
y a colores se despliega
como un atlas,
nos pasea por las calles
en volandas,

y nos sentimos en buenas manos;
se hace de nuestra medida,
toma nuestro paso
y saca un conejo de la vieja chistera
y uno es feliz como un niño
cuando sale de la escuela.

De vez en cuando la vida
toma conmigo café
y está tan bonita que
da gusto verla.
Se suelta el pelo y me invita
a salir con ella a escena.

De vez en cuando la vida
se nos brinda en cueros
y nos regala un sueño
tan escurridizo
que hay que andarlo de puntillas
por no romper el hechizo.

De vez en cuando la vida
afina con el pincel:
se nos eriza la piel
y faltan palabras
para nombrar lo que ofrece
a los que saben usarla.

De vez en cuando la vida
nos gasta una broma
y nos despertamos
sin saber qué pasa,
chupando un palo sentados
sobre una calabaza.

4 de marzo de 2011

Dime qué tuiteas y te diré quién eres

Si no estás en Twitter o Facebook, no existes. Al menos esta parece ser la premisa de miles de usuarios que diariamente pasan algo o gran parte del tiempo atendiendo asuntos personales en estos sitios que se han convertido en un elemento de nuestra vida cotidiana. Y de la vida pública contemporánea.
No hay un acuerdo aparente, al menos desde la perspectiva académica, sobre qué es una red social. Algunos las califican como un “mecanismo para mediar la interacción entre personas distantes” (1). Otros indican que se trata de un nuevo rostro de la organización, la participación ciudadana y la conformación de movimientos sociales(2).
La tecnología en general se ha posicionado como una herramienta imprescindible en nuestra época, y son los jóvenes quienes mejor comprenden esta situación. La comunicación, sin poder ser de otro modo, mantiene en su esencia un ciclo que se cumple a cabalidad, según las teorías de la comunicación.
Sin embargo, los instrumentos y medios de comunicación -en el sentido amplio del término- se han sofisticado. Los canales de transmisión de mensajes se han diversificado de una forma que hace 15 años era inimaginable.
Son los jóvenes y adolescentes los usuarios de mayor intensidad y frecuencia de las nuevas tecnologías: mensajería instantánea, chat, mensajes de texto vía teléfono celular, así como comunicación orientada a Internet (3).
Al menos una parte de ello es demostrado para el caso de México por la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI), organismo que afirma que el 80 por ciento de los hogares mexicanos cuenta con al menos un teléfono celular. Asimismo, señala que 7 de cada 10 jóvenes entre 12 y 19 años son usuarios de Internet. El rango que va de los 25 a los 40 años tiene todavía mucho potencial de crecimiento (4)

Ventajas y desventajas de las redes sociales
Ha sido Benedicto XVI quien, observando los cambios que las redes sociales han provocado en las comunicaciones mundiales, ha ofrecido una seria reflexión al respecto (5):

“El concepto de amistad ha tenido un nuevo auge en el vocabulario de las redes sociales digitales que han surgido en los últimos años. (...) En nuestras amistades, y a través de ellas, crecemos y nos desarrollamos como seres humanos. (...) Por tanto, se ha de tener cuidado de no banalizar el concepto y la experiencia de la amistad.
“Sería una pena que nuestro deseo de establecer y desarrollar las amistades on line fuera en deterioro de nuestra disponibilidad para la familia, los vecinos y quienes encontramos en nuestra realidad cotidiana, en el lugar de trabajo, en la escuela o en el tiempo libre. En efecto, cuando el deseo de conexión virtual se convierte en obsesivo, la consecuencia es que la persona se aísla, interrumpiendo su interacción social real. Esto termina por alterar también los ritmos de reposo, de silencio y de reflexión necesarios para un sano desarrollo humano.
“(...) es alentador ver surgir nuevas redes digitales que tratan de promover la solidaridad humana, la paz y la justicia, los derechos humanos, el respeto por la vida y el bien de la creación. Estas redes pueden facilitar formas de
cooperación entre pueblos de diversos contextos geográficos y culturales, permitiéndoles profundizar en la humanidad común y en el sentido de corresponsabilidad para el bien de todos.
“Pero se ha de procurar que el mundo digital en el que se crean esas redes sea realmente accesible a todos. Sería un grave daño para el futuro de la humanidad si los nuevos instrumentos de comunicación, que permiten compartir saber e información de modo más veloz y eficaz, no fueran accesibles a quienes ya están social y económicamente marginados, o si contribuyeran tan sólo a acrecentar la distancia que separa a los pobres de las
nuevas redes que se desarrollan al servicio de la información y la socialización humana.”

Mucho se ha discutido sobre las ventajas y desventajas sobre las redes sociales. Dejamos a consideración del lector una serie de propuestas en torno a ello.  En principio, se dice que las redes sociales son el principio de una nueva forma de participación ciudadana, pero sobre todo, de construcción de capital social.
Cómo inciden las redes sociales en la creación de capital social fue la pregunta que se plantearon Ronald La Due Lake y Robert Huckfeltd.
En principio, el capital social se relaciona directamente con la confianza que tiene el ciudadano hacia las relaciones  sociales, diría Fukuyama. Tiene que ver, asimismo, con el compromiso que asumen las personas para participar en asociaciones como voluntarios, según Robert Putnam. Se parece a una fábrica que tiene la voluntad de cooperar en el
desarrollo de infraestructura y capital físico, de acuerdo a Ostrom.

En Twitter y Facebook, principalmente, se da algo de todo ello. Es común ver que cientos o miles de personas se unan virtualmente en torno a una causa política o social en común, dados los mecanismos cibernéticos que lo permiten.
La campaña presidencial del hoy mandatario de Estados Unidos, Barack Obama, tuvo fuerte impacto vía redes sociales. Aunque hoy no se sabe la correlación existente entre la participación en redes sociales y el voto efectivo, no cabe duda que intuitivamente se puede afirmar que existe. Para muestra, su perfil en Facebook tiene más de 8 millones y medio de simpatizantes. Fue ahí, entre otros medios, donde el hoy presidente buscó apoyo popular.
En México pasa algo muy diferente. Nuestro país no cuenta con un historial de participación ciudadana digno de presumirse, sin embargo las redes sociales han aglutinado a ciertos sectores sociales opositores al o empáticos con el sistema político vigente. Con todo, a partir de la inclusión en Facebook y Twitter de ciertos activistas y agentes sociales, se han logrado exitosas muestras de participación ciudadana, aunque es cierto que los casos son muy aislados.
También se ha dado el caso de imprecisión informativa y periodística, a partir de que algunos medios de comunicación asumen como fuentes confiables a estas redes sociales. Aunque una característica de éstas es que permiten la publicación de información en tiempo real, también es cierto que, en muchos casos, la información publicada en ellas, y replicadas por en medios profesionales, ha sido desmentida.
Un último elemento son las reglas de seguridad de las redes sociales y sus repercusiones en la vida privada de los  usuarios. Medios de comunicación mexicanos e internacionales han expresado, a través de su información, su preocupación sobre la falta de seguridad en el manejo de datos vía redes sociales.
Los riesgos que se han previsto, según el diario El País, son el incremento en los delitos cibernéticos y, de acuerdo al diario mexicano El Universal, la posibilidad de ofrecer información para que los delincuentes preparen con mejor detalle crímenes como secuestros, asaltos e incluso homicidios.

Conclusión
Las redes sociales, en tanto instrumentos, no son buenas ni malas en sí mismas. Todo depende del uso que el consumidor les otorgue. Sin embargo, la abundancia de información que en ellas se vierte diariamente puede provocar adicción, por un lado, y saturación, por otro.
El usuario tiene la responsabilidad de seleccionar y publicar la información que mejor le convenga para lograr una adecuada interacción en las redes sociales. No todo lo que éstas contienen es provechoso, por lo que es necesario “discriminar” adecuadamente la información inútil, aunque esto no lo es todo.
Dejamos al propio Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, la parte final de este texto. El Papa es quien propone un sentido profundo para el uso adecuado de las redes sociales:

“Quisiera concluir este mensaje dirigiéndome de manera especial a los jóvenes católicos, para exhortarlos a llevar al mundo digital el testimonio de su fe. Amigos, sentíos comprometidos a sembrar en la cultura de este nuevo ambiente comunicativo e informativo los valores sobre los que se apoya vuestra vida.
“En los primeros tiempos de la Iglesia, los Apóstoles y sus discípulos llevaron la Buena Noticia de Jesús al mundo grecorromano. Así como entonces la evangelización, para dar fruto, tuvo necesidad de una atenta comprensión de la cultura y de las costumbres de aquellos pueblos paganos, con el fin de tocar su mente y su corazón, así también ahora el anuncio de Cristo en el mundo de las nuevas tecnologías requiere conocer éstas en profundidad para usarlas después de manera adecuada.
“A vosotros, jóvenes, que casi espontáneamente os sentís en sintonía con estos nuevos medios de comunicación, os corresponde de manera particular la tarea de evangelizar este ´continente digital´. Haceos cargo con entusiasmo del anuncio del Evangelio a vuestros coetáneos. Vosotros conocéis sus temores y sus esperanzas, sus entusiasmos y sus desilusiones.
“El don más valioso que les podéis ofrecer es compartir con ellos la ´buena noticia´ de un Dios que se hizo hombre, padeció, murió y resucitó para salvar a la humanidad. El corazón humano anhela un mundo en el que reine el amor, donde los bienes sean compartidos, donde se edifique la unidad, donde la libertad encuentre su propio sentido en la verdad y donde la identidad de cada uno se logre en una comunión respetuosa. La fe puede dar respuesta a estas aspiraciones: ¡sed sus mensajeros!”


Fuente: Catholic.net - Boletín 58 de la Comunidad de Jóvenes Católicos.

2 de marzo de 2011

¿Símbolos o amuletos?


El símbolo del pez es una de las imágenes más cargadas de significado de toda la tradición cristiana. Cuando un cristiano se encontraba con otro en el camino, en los tiempos antiguos, dibujaba con su pie en la tierra la figura del pez. Y el otro sabía inmediatamente que esa persona con la estaba era un seguidor de Jesucristo. ¿Por qué era eso? Porque pez en griego era Ichthys, palabra que funcionaba como una acróstico con el significado de I (Iesous), Ch (Christs), Th (Theou), Y (Hyos, la "h" el signo diacrítico en griego), S (Soter), o “Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Salvador”. O sea, un credo condensado en una imagen sencilla. Toda una declaración de fe en la persona de Jesucristo, el Salvador, en tiempo cuando el mismo emperador se hacía llamar hijo de Dios y Salvador del mundo. El pez resultaba ser un símbolo profundamente subversivo de la paz romana, del desorden establecido por un hombre y un sistema que se creían dueños de territorios y vidas.
Los símbolos corren el riesgo de vaciarse de contenido con el paso del tiempo. Y eso ha sucedido con el famoso pez cristiano. Hoy en día, ese símbolo aparece en los carros de lujo y de los económicos; de los más empobrecidos ciudadanos y de los más encumbrados políticos; de aquellos que conducen respetando las vidas de los demás (sinónimo de respetar las reglas de tránsito) y de aquellos que se creen dueños de las calles y poco les importan las vidas de su semejantes. Hoy el pez cristiano es usado por el narcotraficante o por el político que trafica con los votos de sus votantes. En fin, el símbolo más subversivo de la historia humana ha sido asimilado por el sistema contra el cual se oponía.
Es que ser cristiano no es andar por la vida cargando con símbolos como si fueran amuletos. Sí son importantes los símbolos, pero cuando han perdido su significado debemos buscarnos otros o reconstruirles el sentido para que vuelvan a ser útiles y quitarles el poder mágico. ¿Y cómo le devolvemos el sentido a los símbolos? Pues viviendo lo que ellos significaban originalmente. O sea, en relación con el pez cristiano nos queda la tarea de vivir la fe de manera tal que nuestros actos, palabras y vida reflejen –antes que el pececito en el carro o en el cuello-  que hemos tenido una encuentro transformador con el Hijo de Dios y Salvador, con Jesucristo mismo.
Y de ese encuentro, personal e íntimo, hemos decidido deconstruir todo el viejo sistema arraigado en nuestra alma y empezar a construir el Reino de Dios, sentido y razón de la vida, pasión y muerte de Jesús.
En definitiva, el reino de Dios es justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo (Romanos 14.6), y donde vayamos los seguidores de Jesucristo podemos dejar señales del Reino a través de nuestras vidas vividas en sintonía con Aquel a quien decimos seguir.


28 de marzo de 2010

De vuelta!… Y en tiempo de Pascua!

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Un artículo que recibí hoy dice lo siguiente: “Nuestra efectividad en el ministerio depende del grado de cercanía que logremos a las personas que intentamos ayudar”. En tiempos de Pascua de Resurrección podemos comprobar la veracidad de esa frase: la efectividad de la misión de redención iniciada por Dios Padre, se mostró finalmente en la encarnación del Hijo.

En la cruz celta podemos hallar esa relación misión-efectividad-cercanía: la cruz de Cristo se integra en el círculo solar. La redención alcanzada por la muerte solidaria y sustitutiva del Hijo nunca puede entenderse aparte de a totalidad de la creación amada por Dios Padre.

En este tiempo de Pascua de Resurrección, no olvidemos anunciar –e palabra y de hecho- que la meta hacia la cual avanzamos es la restauración plena de todas las cosas. ¡Necesitamos escuchar estas palabras de esperanza!

El mundo entero espera impaciente que Dios muestre a todos que nosotros somos sus hijos.  Pues todo el mundo está confundido, y no por su culpa, sino porque Dios así lo decidió. Pero al mundo le queda todavía la esperanza  de ser liberado de su destrucción. Tiene la esperanza de compartir la maravillosa libertad de los hijos de Dios (Romanos 8:19-21 TLA)

14 de septiembre de 2009

En búsqueda de una Ley que desarrolle una comunicación democrática

El pastor y comunicador metodista argentino Carlos Valle, preparó esta ponencia para presentarla en las audiencias públicas que por el debate de la nueva Ley de Servicios Audiovisuales se realizaron la semana pasada en el Congreso. Valle, junto a Claudia Florentin, ambos miembros de la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana y representándola, estuvieron presentes el viernes 11. La ponencia de Valle debió ser más breve por razones de tiempo, pero ALC la reproduce completa dado el valor de contenido teórico.
Buenos Aires, lunes, 14 de septiembre de 2009 (http://alcnoticias.org/interior.php?lang=687&codigo=14951)
1. Auspiciamos la ocasión para debatir, por fin, en democracia un proyecto de Ley de Servicios Audiovisuales para el que tantos organismos no gubernamentales han hecho su aporte. Esperamos que su tratamiento se haga en el marco de una discusión franca donde el interés de la comunidad toda esté por encima de los intereses particulares -ya sean políticos o económicos- y que los fundamentos de las decisiones reflejen la búsqueda de una auténtica comunicación democrática.

2. Compartimos aquí los postulados básicos a partir de los cuales apoyamos el establecimiento de una nueva Ley de Servicios Audiovisuales. Representamos a una organización ecuménica, la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC), con más de 60 años operan do a nivel mundial, que trabaja en la búsqueda de una comunicación que permita el desarrollo de la comunidad toda en paz y justicia, donde la voz de todos pueda ser oída y compartida. Nuestros principios tienen su raigambre en la fe cristiana que nos mueve a trabajar así por la comunidad toda. Es nuestro entender que las siguientes consideraciones deberían primar en su tratamiento. 3. La expansión del sistema económico de libre mercado, fruto de la creciente concentración de poder y hegemonía global de Occidente, ha tenido efectos directos sobre el desarrollo de la democracia y sobre la naturaleza de su comunicación. Los medios masivos de comunicación se han ido convirtiendo en las sociedades modernas en la fuente de información y en la creación de valores. Por eso reclamaba Antonio Pasquali que: "La aberrante reducción del fenómeno comunicación humana al fenómeno medios de comunicación constituye un caso de perversión intencional de la razón, de tosco artificio ideológico." Esto ha provocado que -al desplegarse en toda su crudeza la ideología de un mundo que está siendo regido por el mercado- las utopías se hayan tornado en desencanto y el optimismo de décadas pasadas se haya desvanecido como un sueño imposible. 4. Durante las últimas décadas cinco características se marcaron en las diversas regiones del mundo que afectaron la vida de los pueblos y su comunicación. a) la desestatización y transnacionalización de las telecomunicaciones, b) La privatización y comercialización de los servicios públicos de tele-radiodifusión c) procesos de desregulación y re-regulación (se liberalizó la propiedad de los medios otorgando licencias, habilitando la propiedad de los medios a inversores no nacionales y se modificaron las legislaciones), d) los medios se integraron horizontal y verticalmente dentro de las fronteras nacionales generando concentración y conglomerados locales, con relaciones estrechas con los gobiernos y vínculos con empresas transnacionales y e) trasnacionalización y concentración de las industrias culturales. 5. La experiencia ha demostrado que, en países donde la información ha sido censurada, restringida y manipulada, sus habitantes siempre han encontrado caminos para conocer lo que estaba realmente sucediendo. Pareciera que, cuando la información se presenta en blanco y negro como si los matices no existieran, los mecanismos de la seducción pierden su fuerza. En sociedades más abiertas y de tradición democrática, por contrario, los disfraces de la manipulación y el control de la información son mucho más sutiles. La proclamada libertad de la información es predominantemente propiedad privada, un territorio con leyes propias, donde la información es una mercancía que se compra y se vende. 6. La gran tentación que representan los medios para quienes los poseen o tienen acceso a su uso es el ejercicio del poder sobre la audiencia a través del manejo del conocimiento y la información. Esta tentación se presenta tanto para quienes quieren promover sus productos, como para los que gobiernan y también para los responsables religiosos. El desarrollo tecnológico, la concentración de poder de los medios, la globalización de las emisiones televisivas, el nuevo mundo de las supercarreteras de la información por su acelerada evolución, aparecen como una tentadora herramienta para dominar, buena parte de la vida de nuestro mundo e incidir vigorosamente en la configuración de las relaciones humanas. 7. ¿Qué significa este nuevo mundo? ¿Promueve el desarrollo de la vida humana y la comunidad de los pueblos o, por el contrario, nos degrada y deteriora? Los medios poco a poco se han instalado en nuestras vidas, ¿ahora, empiezan a dominarlas? ¿Sabemos a dónde nos lleva? ¿Queremos ir en esa dirección? Hans Küng afirma que vivimos en "un mundo policéntrico que está siendo cohesionado como nunca antes por las nuevas tecnologías de la comunicación. Pero, al mismo tiempo, este mundo policéntrico debe ser un mundo transcultural y multirreligioso." Hay que iniciar un proceso de comunicación a partir del cual el respeto de las diversas religiones y culturas en el marco del diálogo sea el fundamento del desarrollo de una nueva forma de convivencia en el mundo. Se trata de abrirse a un ejercicio comunicacional, una oportunidad de romper moldes que dominan la visión de la realidad. 8. La ciudad tiene sus reglas. El acceso a la comunidad en su conjunto depende básicamente del acceso a los medios. Ningún sector puede alcanzar a toda la comunidad si no tiene un adecuado acceso a los medios. Es cierto que, cuando la necesidad de la comunicación existe y los medios le son negados, el pueblo siempre encuentra la manera de comunicarse. Los medios no pueden ahogar la voz de la gente, pero son parte de las herramientas de comunicación de la ciudad. Quien no tenga acceso a ellos estará marginado. El acceso a los medios es un derecho de la vida en la ciudad que es necesario reclamar. 9. Conjugar medios masivos con comunicación democrática significa, sin lugar a dudas, un cambio de mentalidad. Como se ha dicho, este mundo de comunicaciones globales presencia al mismo tiempo el surgimiento de las culturas locales. El sueño de la homogeneización de la cultura ha desembocado en una pluralidad de perspectivas. Cada vez más se presencia la búsqueda de expresiones locales, el rescate de las culturas indígenas, el fin de las discriminaciones de todo tipo, la necesidad de definir la propia identidad y sus raíces. Sin embargo, trabajar a favor de una pluralidad de perspectivas no significa impulsar la estratificación, la segmentación o la división de los pueblos. El líder sudafricano Biko solía decir que no hay mayorías o minorías, sino solo pueblo. 10. Como lo afirma uno de los documentos base de nuestra organización (WACC): "uno de los objetivos que se nos reclama es derribar las barreras de toda clase que impiden el desarrollo de comunidades con derechos y justicia para todos- en particular las barreras de raza, sexo, clase, nación, poder y riqueza. …La comunicación verdadera se ve facilitada cuando la gente se une sin tener en cuenta las diferencias de raza, color o convicción religiosa, y cuando hay una aceptación y un compromiso mutuos." 11. Las estructuras comunicativas de muchos países responden a los grandes conglomerados económicos, ya sea porque son sus propietarios o sus sostenedores. De manera que, los criterios de la información que proveen se definen en función de su preservación y la obtención de sus beneficios. ¿Cómo es posible que los marginados de este mundo, indígenas, minorías étnicas, los grupos más pobres encuentren un lugar en los medios? ¿En qué momento logran ser noticia? Para responder a estas y otras preguntas habrá que pensar cómo se estructura una sociedad cuya autoridad esté al servicio de la gente, y cómo se redistribuye el poder para lograr una verdadera participación y una auténtica comunicación. 12. Por eso hay que hablar de la comunicación como un derecho humano. El derecho de los individuos y de las comunidades a ser sujetos y no objetos de la comunicación. Derecho humano de los grupos populares a participar en la producción y distribución de sus mensajes. Derecho humano a la formación y el desarrollo de las capacidades de comunicación. Derecho humano al respeto por la integridad y dignidad de las mujeres, rechazando estereotipos y reconociendo su creatividad. Derecho humano a que se proteja la cultura local, la producida por el pueblo, y que ésta no sea avasallada por los intereses comerciales o de las grandes potencias. Derecho humano a la libre expresión de las ideas, favoreciendo el uso de los medios por parte de los que no los poseen. Derecho humano que los sistemas de comunicación estén al servicio del desarrollo integral de la comunidad, con un sentido de participación y crecimiento de la vida comunitaria, lo que indefectiblemente debe en una distribución más justa y participativa de la propiedad de los medios. 13. Este es mundo complejo y contradictorio. Enormes progresos tecnológicos preanuncian bienestar en algunos sectores mientras la pobreza crece otros. La destrucción de la esperanza y el futuro de millones de seres humanos a causa de una devastadora deuda externa injusta e impagable. Sistemas sociales inhumanos, sostenidos por el mundo de los medios. Una ideología de mercado que parece subyugar a unos desoyendo las necesidades de muchos otros, y convirtiendo a la codicia en el incentivo básico. Estos y otros son los desafíos que llaman a la sociedad toda a trabajar por una comunicación que cree una verdadera comunidad justa, libre y solidaria y que pone una ineludible responsabilidad a aquellos que han sido elegidos por el pueblo para aprobar las leyes que hagan efectiva la democratización de la comunicación. 14. Esta creciente conciencia por los derechos humanos y la justicia ha potenciado el nuevo papel protagónico que, en varios lugares del mundo, están asumiendo los movimientos sociales. Sabemos que su origen y orientación es muy variado. Provienen de grupos ecologistas, estudiantes, organizaciones de derechos humanos, obreros, feministas. Están por el movimiento Zapatista en México, se adhieren al movimiento de los Sin Tierra en Brasil, comparten las luchas de los trabajadores rurales en India. Tienen acceso a las nuevas tecnologías. Multiplican su comunicación con el correo electrónico, abre sus páginas en el Internet. Saben qué cosas no quieren y, posiblemente, les cuesta perfilar el mundo que desean. 15. Los movimientos sociales descreen de este mundo de pensamiento único, y por eso están en contra de un capitalismo que se ha asumido como sinónimo de democracia. Desconfían de lo político porque se sienten sin representación y sin participación. A veces sus reclamos se tornan desordenados e impertinentes, pero eso no hace su protesta ni su búsqueda menos válida. Porque experimentan la amenaza de un mundo manejado por corporaciones transnacionales, liberalizando progresivamente el comercio mundial para defender sus intereses y no los de la gente. 16. Eduardo Galeano suele decir que si uno puede producir, aunque más no sea, un pequeño cambio eso significa que la realidad puede ser cambiada. En la Divina Comedia, Dante señala que lo que distingue al purgatorio del infierno no es el sufrimiento, sino algo más importante: la esperanza. Esto es lo que esperamos de nuestro Congreso: cambio con la esperanza de una ley que abra las puertas a una nueva comunicación porque lo requiere la libertad, la democracia, la justicia y porque es el fundamento para construir una verdadera comunidad.